10 mayo 2005

pocas palabras

En tranquilidad es poco lo que escribo... en alegría nunca, es que en la alegría se me escapan las palabras persiguiendo incansables el lugar de origen del milagro de mi risa.
Donde no me alcanzan las palabras, es cuando estoy triste. Cuando lo estoy, me apetece urgentemente despojarme de los oscuros pensamientos que se acumulan en mi cabeza, y entonces, mis labios claman con premura por mi único anhelo: los versos... los tristes y musicales versos.
Es así como nacen las palabras, signos de mi existencia.... a través de mis sueños, ocasos, albas, visiones e ideas tomadas durante años a la vida.... palabras que deseo ver siempre inyéctando esperanza a mi amargura.